Los privilegiados en vacaciones

Jean-Christophe Gay

¿Qué traerse de una vuelta al mundo en familia? Muchos recuerdos para la mayoría de aquellos que han tenido la suerte de vivir una experiencia así y algunos diarios de viaje más o menos conseguidos para algunos otros. La prolífica geógrafa Sylvie Brunel, profesora en Paris-IV y antigua presidenta de Acción contra el Hambre, no podía contentarse guardando sus fotos en su retorno aFrancia, ella que encadena novelas y obras sobre temas tan variados como África, Brasil, el adulterio, el desarrollo sostenible, el hambre, los caballos, el maíz, etc. Así pues, en 2006 nos entrega, con su talento de escritora que bien se le conoce, La Planète disneylandisée. Chroniques d’un tour du monde [El Planeta disneylandizado. Crónicas de una vuelta al mundo]. Seis años más tarde, publica una segunda edición, en la cual el capítulo 12 ha sido modificado, o más bien sustituido, por un epílogo inédito. En este pequeño juego de modificaciones, remarcaremos que el subtítulo también ha cambiado y que una bibliografía ha aparecido, testimoniando las nuevas ambiciones de la autora, abandonando la crónica por una reflexión de fondo. Constatamos también que ”Éric” ha desaparecido de la dedicatoria al comienzo del libro. Este “Éric” no es otro que Éric Besson, diputado y alcalde socialista de la Drôme antes de juntarse, el 2007, con Nicolas Sarkozy y de obtener varios demi-maroquin y maroquins prestigiosos. Su relación con una estudiante tunecina y su divorcio con Sylvie Brunel han alimentado las páginas de los diarios people. Aquí, una vez más, Sylvie Brunel lo ha aprovechado para escribir una obra sobre este episodio de su vida, Manuel de guérilla à l’usage des femmes (2009) [Manual de guerrilla para uso de las mujeres (2009)]. Todo ello para decir que Éric, Sylvie y sus tres hijos no forman una familia ordinaria. Sus prácticas turísticas no son tampoco banales. Su vuelta en el mundo, efectuada durante el verano boreal de 2005 y que pasa por Australia, Nueva-Zelanda, la Polinesia francesa, Los Angeles, Vancouver, Salvador de Bahia, Río de Janeiro y Costa Rica, no está al alcance de todos los bolsillos. Es quizás por eso que algunos pasajes representan complacientemente la carencia de agua estival dentro de la propiedad provenzal (pág. 46), los trabajos de aducción que hacen casi necesaria esta vuelta al mundo (pág. 49), el legado de los antepasados que fue dilapidado por estas vacaciones (pág. 52) o por los primeros años de la pareja cuando todavía no tenían los medios para frecuentar los hoteles correctos (pág. 167). Tenemos el desagradable sentimiento que esta miseria busca que el lector ordinario experimente empatía por esta familia extraordinaria con prácticas de vacaciones tan caras.

250 de las 300 páginas de la obra narran las aventuras planetarias de nuestros cinco trotamundos. Vemos una madre sobreprotectora ocupándose de niños malcriados, a veces insoportables (sobre todo el mayor), y un marido extrañamente retirado de escena, incluso ausente. La escena donde él duerme tan profundamente que parece muerto (pág. 169) está llena de sentido. Las maravillas del mundo que encadenan a paso de marcha esta familia (Ayers Rock, La Gran Barrena de Coral, Bora Bora, Corcovado…) no resisten demasiado tiempo a su inteligencia y a su discernimiento, como atestiguan los extractos de los diarios de viaje de los niños puestos como destacados, al nivel de las Mythologies [Mitologías] de Roland Barthes. No hay transferencia de admiración ante lugares que son para la mayoría de mortales destinos de ensueño y que serán quizás el viaje de una vida. El partido humorístico que toma la autora la conduce a una descripción a lanza-llamas de algunos destinos: la elegante ciudad de Cairns (Australia) es detestable; Green Island (Australia) es evitable; Bora Bora es desmitificado igual que los géiseres nueva-zelandeses… A veces la escala es pretexto de digresiones tan sorpresivas como heterogéneas sobre la felación en los Estados Unidos (pág. 198) o el Festival Internacional de Geografía de Saint-Dié (pág. 208).

Es agradable de leer y la pertinencia de Sylvie Brunel tiene éxito desde que pone en su punto de mira turismo y acción humanitaria, revaluando aquél para depreciar ésta (pág. 276-277). Las ideas recibidas fluyen en abundancia cuando aborda los problemas de la conservación de la naturaleza o del ecoturismo, retomando ampliamente los trabajos del Equipo MIT, citado en varias ocasiones, pero también los de los geógrafos Jean-Michel Dewailly y Jean-Pierre Lozato-Giotart, o del sociólogo Rachid Amirou, mal clasificado como geógrafo (pág. 267). Pero ¿podemos sacar conclusiones generales a partir de una experiencia de vacaciones así? ¿Frecuentando sólo los grandes lugares turísticos no somos conducidos a no descubrir nada más que lugares fuertemente remodelados para acoger millones de turistas? ¿Encadenándolos a un ritmo frenético no corremos el riesgo de la fatiga y el desencanto? No es porque hagamos la vuelta al mundo que tendremos una visión amplia de la zona turística y podremos desarrollar un pensamiento sobre el turismo, aunque su defensa final de un “turismo responsable” es digno de interés. Este impasse trae a la noción periodística “disneylandización.” El término, utilizado ampliamente en el epílogo, se convierte en sinónimo de turistificación y pierde de este modo su pertinencia. Con la asimilación de todos los lugares visitados masivamente a sus decorados (pág. 270) o a un Magic Kingdom [Reino mágico] (pág. 304) la autora cae en la caricatura, cosa que pone la cuestión del estatus “científico” de este libro de acuerdo con su editor. Imaginemos por unos instantes qué habría escrito SylvieBrunel si, sin antepasados o con agua del grifo, hubiera pasado su verano de 2005 en el camping Palavas-les-Flots. ¿Habríamos tenido en la portada, en lugar de las grandes orejas de Mickey elevándose por sobre el globo terráqueo, una caravana, tienda de campaña o un par de bolas de petanca?


EL LIBRO

Sylvie Brunel, 2012, La Planète disneylandisée. Pour un tourisme responsable, Auxerre, Sciences humaines éditions, 308 p.

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Referencia electrónica :
Jean-Christophe Gay, Los privilegiados en vacaciones, Via@, Recensiones, publicado el 21 de enero 2014.
URL : http://www.viatourismreview.net/Recension4_ES.php

AUTOR

Jean-Christophe Gay
Universidad Nice-Sophia Antipolis

TRADUCCIÓN

Estela Mariné Roig
Universitat Rovira i Virgili