Brigitte Bardot en Búzios (Brasil), las estatuas y los turistas

Rémy Knafou

El arte de la estatuaria en el espacio público ha conocido varios cambios en las últimas tres décadas. Primero, las estatuas se han apeado de su pedestal : en los países occidentales, se colocan ahora, las más veces, al nivel de los que las miran. Segundo, se han reducido a la escala 1/1 – mientras que el David de Miguelángel mide 4,34 metros y el Lenine erigido en Minsk, casi 10 metros. El pedestal y las proporciones gigantescas eran métodos básicos para suscitar el respeto y crear distancia con el público. Tercero, los personajes representados ya no son sólo dioses y diosas, reyes y reinas, jefes de Estado, dictadores, santos, prelados, literatos, músicos o pintores, sino que ahora el mundo del cine, la canción, más generalmente el espectáculo, se ve representado en numerosas ciudades: Brigitte Bardot en Búzios, Charlie Chaplin en Montreux, John Huston en Puerto Vallerta (México), Cary Grant en Bristol, Woody Allen en Oviedo, etc., son unos ejemplos, entre muchos más, de esta tendencia bastante general, excepto en el caso de Montpellier donde fueron erigidas unas estatuas de « Les grands hommes du XXe siècle » de 3,30 metros, por iniciativa del alcalde Georges Frêche, en discrepancia con su época.

Las tres novedades mencionadas arriba, desde luego, tienden a humanizar las estatuas y por tanto éstas resultan más familiares a habitantes o turistas, y se convierten en microatracciones turísticas1, dando lugar a las consabidas fotografías chistosas tan practicadas por los turistas.

Así la estatua de BB en Búzios, conocida estación playera situada a 2 horas de Rio de Janeiro. La actriz francesa, entonces en su máxima gloria, pasó por allí en los años 60, como lo recuerda el letrero al pie de la estatua patrocinada por VISA… ; BB promocionó el lugar, que se llamaría a partir de entonces el « Saint Tropez brasileño », y en el que se podía oír a cada dos por tres la canción « Brigitte Bardot Bardot…».

Hay que reconocer que existe cierta semejanza entre una y otra estación : Búzios, o más precisamente Armação de Búzios, es también una península, pero de tamaño brasileño, o sea ocho veces más grande que la francesa, con una vegetación que no deja de recordar el ambiente mediterráneo ; al contrario de las demás estaciones turísticas del país, están excluidos allí los edificios altos, y el lugar ha conservado el encanto de un pueblo de pescadores, sin frenar la progresión de su capacidad de carga. Mientras en Francia hace años que la actriz ha perdido el protagonismo de antaño -excepto cuando se expresa en contra de la matanza de las focas canadienses- Búzios, agradecida, sigue tratándola como a una (todavía) famosa contemporánea : primero con una estatua, la figura casi irreconocible de una mujer de unos treinta años sentada sobre una maleta improbable, colocada en el paseo marítimo que lleva su nombre (la « orla Bardot », acondicionada en 1999) ; también con un « Memorial Brigitte Bardot », seguramente uno de los pocos memoriales dedicados a una persona con vida.BB1

1. La estatua de Brigitte Bardot (por Christina Motta; 1999), en la Orla Bardot, el paseo marítimo de Armação de BúziosBB4

2. El “Memorial Brigitte Bardot” (2006), lugar de exposición y venta, en el mismo paseo

Y siguen pasando las nuevas generaciones de turistas al lado de la estatua, recuerdo eterno de una juventud desaparecida hace tiempo. Por lo visto, muchos de ellos no se limitan a pasar, pues la pátina azulada resulta gastada en algunos lugares del cuerpo, como muestra de una relación más directa con la figura de la actriz. Pero no es únicamente sexual la atracción de la gente por las estatuas de famosos, si nos referimos a la del presidente Juscelino Kubitschek (1902-1976), el creador de Brasilia, que veraneaba allí mismo una casa, convertida hoy en un hotelito encantador.BB2

3. La estatua de J. Kubitschek, a orillas del mar

Pero la estatua más original a lo largo del principal recorrido turístico de Búzios es la que representa a tres pescadores anónimos que están trabajando, según las mareas, con los pies en el agua o en el arenal, como los últimos testigos de la existencia preturística del lugar.BB3

4. Los tres pescadores, también por Christina Motta (2000), en Armação de Búzios

NOTAS

Observemos que lo de representar a los famosos en tamaño natural no es nada nuevo : ya en 1835, María Tussaud abrió el primer museo de cera en Baker Street, en Londres. Y que hoy día ese museo, es la primera atracción turística de la ciudad, sin olvidar sus copias creadas en Amsterdam, Copenhaguen, Hong Kong, Las Vegas, Nueva York y París.

 

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Referencia electrónica :

Rémy Knafou, Brigitte Bardot en Búzios (Brasil), las estatuas y los turistas, Via@, Breves, publicado el 16 de marzo 2012.

 

AUTOR

Rémy Knafou

Université Paris 1 – Panthéon-Sorbonne – rknafou@club-internet.fr

TRADUCCIÓN

Hélène Knafou